jueves, 7 de julio de 2022

 El arte nos permite crear un puente que nos acerca de manera exponencial a los momentos vividos por grandes personajes, que bien pueden transitar en tiempos distantes o momentos paralelos

 simplemente tenemos que degustarlo, visualizar y entender el código de cada una de las obras y tomar esa lectura para entender a fondo el tema.


Palas Atenea- Federico Cantú   UANL


Sin duda no podemos entender el legado de Federico Cantú  sin reflexionar como despues de toda una década vivida en Paris , la obra del artista es parte de esta gran época 1924-1934.

Despues de estos tiempos de fiesta, llegaría la Segunda Gran Guerra y con ello culminaba  una época de un renacimiento mexicano donde tanto Alfonso como Federico la  instalarse en la Ciudad de México, sus nostalgias helénicas se vieron transformadas en verdaderos portentos : Obras literarias , escultura , relieve obra mural y de caballete , mismas que presentamos a manera de testimonio

 

En 1962 Cantú regresó como hijo prodigo a su tierra natal y decidió realizar la obra monumental de Los Altares, en el kilómetro 36 de la carretera a Linares. Relieves y tallas directa sobre la montaña, con el tema de la fauna y la flora, el flechador, Ceres, Chicomecóatl, la tierra como gran fecundadora, la Carreta, Tlacuilos y el tema de relincho. Estuvieron incluidos los políticos: Javier Barros Sierra, Raúl Ángel Frías, Adolfo López Mateos. 

Asimismo, inició la obra que dio imagen a la Universidad Autónoma de Nuevo León. Primero en la Facultad de Ingeniería representó a Nezahualcóyotl, el sabio texcocano como constructor y poeta, quien edifica grandes trabajos de ingeniería hidráulica. Y para la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad incluyó la figura de Sahagún que traza un puente con el arte helénico: Sócrates y Diótima, Fedón y Minerva. Y de manera colosal el símbolo de la UNL en una explanada que fue cubierta posteriormente por la Capilla Alfonsina. 

 

Paradójicamente y para finalizar su larga trayectoria en la monumentalidad , Federico ejecuta la obra dedicada a Palas Atenea y que da entrada a la Capilla Alfonsina, misma que incluye un tondo con la figura del poeta Laureado , amigo y compañero de juerga “Don Alfonso Reyes” 

 

 

Adolfo Cantú

CYDT 2022


Copyright © 2022 

Arch documental CYDT

sábado, 2 de julio de 2022

 



“Hoy, la Pinacoteca de Nuevo León presenta a manera de una reconstrucción de época una gran exposición que revive la memoria de nuestros tres pioneros quienes fueron grandes maestros de una universalidad y que llevaron de manera magistral su legado ostentando el nombre de nuestro estado de Nuevo León”, manifestó Adolfo Cantú.


“Dijo el pintor, ilustrador y grabador Ramón Alva de la Canal: Nadie lo dice ahora, porque el tiempo ha pasado y surgieron diferentes intereses, pero el verdadero impulsor de la pintura mexicana contemporánea no fue Diego Rivera, sino fue Alfredo Ramos Martínez”, expresó.
“Decía Don Alfonso Reyes: Federico Cantú nació hijo de sí mismo, su obra aviva el afán prehispánico, la flora, la fauna, el paisaje, la simbología, la mitología y la religiosidad, pero sobre todo recrea el universo cultural que cultivó a lo largo de su vida”.
Para entender la obra y el legado de los pioneros, abundó, se tiene que circunnavegar.
“Pasamos por la Escuela Mexicana, el muralismo, el México moderno, el arte de las instituciones y el arte de caballete. Es por ello que esta magnífica exposición nos impacta para ser por siempre recordada en un bello catálogo que hoy presentamos a manera de una retrospectiva de vida”, dijo.
El catálogo, un tesoro.




“Este catálogo es un tesoro, no solo para cada uno de nosotros, sino para Nuevo León, el país y el arte en general”, manifestó por su parte Fernando Rivedeneyra.
“Estos tres artistas pasaron por París, vivieron en la Ciudad Luz, absorbieron París, pero siempre fue Nuevo León su referencia. Pero es importante señalar, que estos tres personajes no solo tuvieron en común París, sino que tuvieron en común la libertad, ellos huyeron de cualquier movimiento político que se estuviera gustando nuestro país, y concretamente, los grandes artistas estaban más enfilados con un movimiento político de izquierda, por eso también el algún momento puede ser que no hayan sido tan ensalzados por las instituciones del propio Gobierno mexicano”, apuntó.




Lamagna exposición “Tres Pioneros de las Artes en Nuevo León. Alfredo Ramos Martínez, Fidias Elizondo, Federico Cantú” está conformada por alrededor de 81 obras; de estas 60 son pinturas (entre óleos, acuarela, dibujo, grabado), 30 esculturas (bronce y mármol), tres de arte objeto y una fotografía.
De Alfredo Ramos Martínez se exhibe pintura, arte objeto y acuarela; de Fidias Elizondo se presentan esculturas y de Federico Cantú se muestra pintura, dibujo, grabado y escultura.









martes, 21 de junio de 2022

  










EL NORTE


Daniel de la Fuente
Monterrey, México (18 junio 2022).-
05:00 hrs
Tres regiomontanos en distintas épocas de la historia salen a recorrer el mundo: los tres llegan a sitios como París y la Ciudad de México donde se involucran con las corrientes artísticas e intelectuales de entonces.
Por la importancia que adquirieron, los tres son considerados pilares de las artes plásticas de Nuevo León. Ellos son Alfredo Ramos Martínez (1871-1946), Federico Cantú (1907-1989) y Fidias Elizondo (1891-1979).



El primero fue un pintor reconocido y fundador de las escuelas de arte al aire libre de la capital del País; el segundo, artista de una mística extraordinaria, escultor y grabador, y el tercero también un escultor de renombre. Los tres fueron nómadas, vivieron entre guerras y sobresaltos, y dejaron una obra luminosa que nunca se había podido apreciar de manera conjunta.
De ahí la importancia de la exposición "Tres pioneros del arte en Nuevo León" inaugurada el año pasado en la Pinacoteca de Nuevo León y que llegará a su fin este 29 de junio con la presentación del catálogo de esta muestra nunca antes vista a decir de Adolfo Cantú, nieto del Federico, y de Gerardo Puertas, también ligado familiarmente al artista oriundo de Cadereyta Jiménez.
Los dos prestaron obras de Ramos y Cantú para la exhibición. Las de Elizondo las facilitó Fernando Rivadeneyra Núñez.




La muestra exhibida en la Pinacoteca, ubicada en Colegio Civil, está conformada por 80 pinturas, esculturas, grabados, dibujos, acuarelas y obra mural de los tres creadores.
Al recorrer las salas uno se pregunta hasta qué punto las nuevas generaciones conocen a estos pioneros del arte.
"Son poco conocidos realmente", comenta Puertas. "Por eso, reunir a estos artistas, que nunca habían estado juntos, significa darle la oportunidad a la comunidad de darse cuenta de que, contrario a lo que pueda parecer, el arte y la cultura tienen una larga vida en la Ciudad".
Considerado por algunos como el padre del arte moderno mexicano, Ramos vivió un París en ebullición del que más tarde partiría para aterrizar en Ciudad de México, donde fundó las escuelas de arte al aire libre. Posteriormente encontraría nicho en Estados Unidos. Caería en el olvido, pero hacia los 90 hubo un resurgimiento que ha llevado a sus obras a destacar en subastas.
Trotamundos, Cantú tuvo un periplo parecido, se dejó influenciar por diversas culturas, entre ellas la griega, de ahí el sobrenombre "Ulises de Cadereyta", y convivió de manera cercana con astros de la cultura mexicana como Alfonso Reyes, José Vasconcelos, Luis Cardoza y Aragón.


La vida de Elizondo fue menos romántica, ya que al viajar a Europa le tocó ser enlistado en Francia durante la Primera Guerra Mundial, donde lo mismo cavó trincheras que trabajó en talleres de lanzabombas. Cuando terminó su infeliz estancia se incorporó a las escuelas de arte de Ramos y volvió a Monterrey: aquí forjó obra pública importante, por ejemplo la escultura "La ola", que por años estuvo en el patio central de Palacio de Gobierno, o las puertas ornamentales del Sagrario de la Catedral.




Sin embargo, no han sido muchos los esfuerzos para revalorar a estas figuras y a otras de su genealogía artística.
Afirma Cantú, nieto del artista: "Esta exposición es importante porque muestra obras de los titanes de la cultura que le dieron imagen a Monterrey. Que, con su obra, permitieron que Nuevo León se convirtiera en lo que hoy es.
"Si se los quitas a Nuevo León, si quitas a Alfonso Reyes, se cae el Estado: quedan las naranjas y la machaca".
***
Ambos, Puertas y Cantú, coinciden en la necesidad de un espacio en el que de manera permanente se exhiba lo mejor del arte, deseo que expresaron por décadas figuras como Gerardo Cantú y Héctor Carrizosa, fallecidos el año pasado.
De no ser por la Pinacoteca dirigida por Elvira Lozano de Todd, dicen, la historia del arte regio no estaría vigente. Por ello, esta expo es de alguna manera una oportunidad para aquel viejo deseo de un museo, respaldado por esfuerzos públicos y privados.
"Hace falta un museo de arte", expresa Puertas, "un recinto donde la gente pueda ver lo de aquí: ¿dónde pueden ver los jóvenes el arte de Cantú, de Fidias, de Ramos Martínez, de Gerardo Cantú, de Saskia Juárez? No hay un sitio así.
"¿Dónde podemos ver a un Ramiro Martínez Plasencia, Jorge Elizondo, Gerardo Azcúnaga, Miriam Medrez?".
Cantú, quien vio pasar a cinco gobernadores de Nuevo León que nunca aterrizaron la idea de una casa museo con la obra del Ulises de Cadereyta, está dispuesto a participar en un magno proyecto con préstamo de obras de su abuelo.
"Las nuevas generaciones deben conocer la historia de su arte, a estos tres grandes y a todos los que les siguieron.
"Esta exposición nos permite una vez más insistir en eso". "¿Dónde podemos ver a un Ramiro Martínez Plasencia, Jorge Elizondo, Gerardo Azcúnaga, Miriam Medrez?".

domingo, 5 de junio de 2022



Aunque no se menciona en los Evangelios canónicos, la Piedad ha sido un tema muy popular en el arte cristiano, especialmente en el arte Gótico tardío, el Renacimiento y el Barroco. Consiste en la representación de Virgen María, sosteniendo el cuerpo muerto de Jesús en su regazo. La cercanía de María a la Cruz durante la Crucifixión se infiere del Evangelio de Juan, [Jn 19,25-27] y cabe mencionar la profecía del anciano Simeón en el Templo de Jerusalén: [Lucas 2:35].
Evangelio según Juan es el cuarto de los evangelios canónicos constitutivos del Nuevo Testamento. Se caracteriza por las marcadas diferencias estilísticas y temáticas, como así también por las divergencias en su esquema cronológico y topográfico respecto de los otros tres, llamados evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas).
El Evangelio de Juan no solo contiene muchos pasajes sin equivalente en los otros evangelios canónicos, sino que aun los pasajes con cierta similitud son presentados de forma totalmente diversa en cuanto al contenido, al lenguaje, a las expresiones y giros con que predica Jesús de Nazaret y a los lugares de su ministerio. La tradición apostólica atribuye la autoría de este evangelio a Juan el apóstol y evangelista aunque, dada la falta de unidad en su redacción final, el estilo y la fecha supuesta de redacción (en torno al año 90 d. C.), entre otros puntos, se cuestiona tanto la autoría en sí como sus alcances (redactor, comunidad responsable). Existe la posibilidad de que el Evangelio de Juan fuera fruto de la comunidad fundada alrededor de uno de los discípulos de Jesús, presentado en el evangelio con el título de «discípulo a quien Jesús amaba», seguramente la de Éfeso.
Entre las características del Evangelio de Juan, se acepta ampliamente la de ser un escrito para la meditación en el que sobresalen los discursos como forma de reflexión en torno a la figura de Jesús de Nazaret, a quien se presenta desde el prólogo como el Logos, la Palabra eterna de Dios. Es un evangelio sumamente simbólico y litúrgico, que enmarca el ministerio público de Jesús en la sucesión de festividades judías (entre ellas, la Pascua judía, la Fiesta de la dedicación o de las luminarias y la Fiesta de los tabernáculos o de las tiendas). Muchos estudiosos han visto en el Evangelio de Juan un carácter marcadamente místico.


jueves, 26 de mayo de 2022

El Arte de la cocina

  Bo Chef

 

El bisquet son uno de los panes tradicionales en México, se le conoce como bisquets chinos o de sal, la historia gastronómica cuenta que esta receta se creó a través de los inmigrantes chinos que llegaron en la Nao China, y la fueron cambiando de acuerdo a los ingredientes que conseguían y a su estilo de cocina.

 


Fue la ruta comercial más larga que jamás haya existido. El Galeón de Manila trajo a la Nueva España y después a Europa seda, peines, biombos, especias y porcelana provenientes de lugares remotos. Eran mercancías que llegaban de Ceylán, las islas Molucas, Java, Japón o las Filipinas. Los pobladores de América los llamaban productos “chinos” y por eso, conocían el navío como la Nao de China. También llegaron personas. Sin embargo, mientras los vestigios materiales de esa incipiente globalización prevalecen hasta la actualidad, la huella de aquellos viajeros intrépidos o de hombres y mujeres que fueron esclavizados y llegaron a las costas de Acapulco permaneció olvidada durante siglos. Un grupo de siete científicos de la Universidad de Stanford y del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio) han encontrado nuevas pistas sobre el legado asiático en la población de México, una herencia directa de los intercambios económicos durante la Colonia y que fue excluida de la mayoría de los relatos históricos pero ha quedado inscrita en el ADN de los habitantes del Pacífico.

Durante varias generaciones, a buena parte de los mexicanos se les ha enseñado que su país es fruto del encuentro de dos culturas: la indígena y la europea. Con el tiempo, la historiografía del mestizaje se ha cuestionado y se ha reivindicado la riqueza de las herencias precolombinas, del crisol de culturas que habitan en el actual territorio mexicano, así como las raíces afrodescendientes. Originalmente, los autores del estudio querían conocer más de esos tres grandes orígenes continentales —América, Europa y África— e iniciaron un proyecto de investigación para explorar la diversidad genética de la población mexicana, cuenta Alexander Ioannidis, investigador de Stanford. “No esperábamos encontrar ancestros asiáticos”, comenta Ioannidis, “a partir de ahí nos dedicamos a entender los resultados que estábamos viendo y por qué lo estábamos viendo”

El estudio, publicado en abril en la revista Philosophical Transactions de la Royal Society, tomó tres años y analiza muestras genéticas de habitantes de 10 ciudades diferentes de México para secuenciar parte de sus genomas e identificar marcadores genéticos compartidos con poblaciones de otras partes del mundo. La mayor parte del material genético de la humanidad es igual. Sin embargo, hay una pequeña parte de las secuencias de ADN que se diferencia para adaptarse a ciertas condiciones geográficas, por ejemplo, o por factores aleatorios. Eso permite identificar algunas diferencias que son más comunes en algunas partes del mundo que en otras.

Los investigadores encontraron que los habitantes de Acapulco son los que tienen mayor presencia de ancestros asiáticos y transpacíficos en su ADN. De 50 individuos analizados, 12 tenían al menos un 5% de herencia asiática y melanesia. En un caso, una persona tenía un 15,8% de este componente. En contraste, la presencia de estos marcadores en un mexicano promedio apenas ronda el 2% y el 3%, cuenta Juan Esteban Rodríguez, uno de los autores. “Es el primer estudio genómico que estudia este tema en México”, afirma el investigador de Langebio. “La mayoría de la gente no había investigado sobre ancestros asiáticos porque no esperaban encontrar nada”, complementa Ioannidis.



¿Cómo entender esto? Con el boom de los estudios genéticos comerciales, se hizo popular que mucha gente presumiera que tenía equis porcentaje de origen de una nacionalidad u otra. “Muchas veces, estas compañías tienen problemas a la hora de comunicar sus resultados por como entendemos la idea de país actualmente, pero históricamente esos países no existían necesariamente de la forma como los conocemos”, comenta Ioannidis. “En esta investigación decimos que hay ancestros que venían de alguna parte de las Filipinas, lo que no es lo mismo a decir que eran filipinos porque no existía esa identidad como la entendemos hoy. Las nacionalidades son etiquetas modernas de procesos que toman mucho tiempo y que son una combinación de varios ancestros”, agrega.

La investigación identificó, por ejemplo, que la mayoría de estos ancestros venía del Sudeste Asiático, en particular de los tres principales archipiélagos de Filipinas (Mindanao, Bisaya y Luzón) y de Sumatra, actualmente parte de Indonesia. Ioannidis, especialista en Matemáticas e Ingeniería Computacional, explica que para saber cuál es el origen se utilizan algoritmos similares a los aplicados en reconocimiento facial. “Son matemáticas interesantes, parecidas a las que ha usado Facebook para reconocer que estás en una foto, solo que nosotros los usamos para identificar posiciones en el ADN”, señala.


 

El siguiente paso era estimar cuándo habían llegado esos ancestros. Programas de informática y estadística pueden crear modelos que simulen todas las combinaciones posibles para que ciertas características genéticas se hereden de generación en generación. Eso permite saber también cuánto tiempo pasó. El estudio calcula que llegaron hace aproximadamente 13 generaciones, unos 390 años, alrededor de 1620. El servicio del Galeón de Manila se inauguró en 1565 y cerró en 1815. Fue también la ruta comercial más longeva. Se hacían viajes anuales o a veces dos por año desde Filipinas hasta Acapulco y luego de Veracruz hacia España.

 

jueves, 19 de mayo de 2022

 Federico Cantú 1907-1989

Autorretrato 1963

Escultura en bronce





Federico Cantú 1907 – 1989

“Los antiguos mexicanos”, dice Antonin Artaud, “no conocían otra actitud que ese ir y venir de la muerte a la vida”.  

Son Raza-Principio considerada por el poeta como superior a la del hombre de occidente.

 

 

 


Artuad Decidió venir a visitar  México con la idea de  desarrollar una serie de textos como “Primer contacto con la Revolución Mexicana” ,“Symboles et médiations

dans l’espace mexicain”. en torno a las antiguas civilizaciones Americanas.

Escribía :

“la mitología de México es una mitología abierta”, “es el único lugar de la 

tierra que nos propone una vida oculta, y la propone en 

la superficie de la vida”. 

 

Por supuesto Breton estaba al tanto de todo esto y posteriormente se vera influenciado por esta visita de Artaud tanto en sus textos como en la curaduría surrealista donde incluirá en 1939 piezas prehispánicas.




 

 

Cantú perteneció a la generación de artistas que formaron en la primera mitad del siglo la Escuela Mexicana de Pintura XX. Nació en Cadereyta de Jiménez , Nuevo León, el 3 de marzo de 1907 fue hijo de dos escritores  , Adolfo Cantu Jáuregui y Luisa Garza -Loreley , de ahí su inclinación a el arte universal.



Como diría Alfonso Reyes : Cantú “surgió hijo de si mismo” Su obra aviva el afán prehispánico la flora, la fauna, el paisaje y la simbología mitológica y religiosa. Pero sobre todo recrea el universo cultural que cultivo a lo largo de su vida.

 

 

Durante su vida Federico Cantú permaneció equidistante de los lineamientos estéticos y temáticos de la denominada “Escuela Mexicana”

Y existen diferentes razones , la primera es que gracias a que pudo establecer su Atelier en Paris por toda una década ( 1924-1934 ) su obra pudo darse en un entorno mas libre de pensamiento que la que podría ejecutar algún Maestro Mexicano que regia su quehacer en torno a los lineamientos nacionalistas revolucionarios.





En 1956-57 Cantu ejecutara dos temas murales para el edificio de oficinas del IMSS

Reforma, los temas son Maternidad Yacente y Enseñanzas de Quetzalcóatl

En 1957 y despues de un Sismo “Enseñanzas de Quetzalcóatl” se destruye.





Cabe señalar que Coquet le dio una importancia hegemónica a los textos de códices mesoamericanos al grado de que a su llegada al IMSS a finales de 1958 le solicita a Cantú el desarrollar un tema que engrandezca nuestra cultura milenaria

Y es asi como ejecuta para el Teatro Independencia  los temas ; Xilonen Xochipilli, La Luna Coyolxauhqui, Quetzalcóatl acompañado por un tigre de Tula, La familia del escriba, Los escultores de los Atlantes y los Arquitectos de Tula.

 

Posteriomente pero ahora trabajando el relieve en piedra , Cantu ejecuta la obra monumental  las “Enseñanzas de Quetzalcóatl”  la iconografía cambia y es mas rica

Paradójicamente en 1985 otro sismo destruye gran parte de las edificaciones del primer cuadro dela Ciudad de Mexico , el edificio que contemplaba la obra mural de Cantú se viene abajo ,. Es en 1986 que le entonces  Presidente de la Madrid,

Pide a Cantú el encargo de restaurar y volver a colocar la obra monumental 

En otro nuevo muro del Centro Medico IMSS.




 


Cuando boletamos atrás vemos que las tres obras murales dedicadas a el tena de las 

“Enseñanzas de Quetzalcóatl” fueron colapsadas , dos de ellas por dos sismos

y la tercera perteneciente a Coquet , fue destruida y no documentada.

A la muerte de Coquet , su familia vio por el interés de vender cuanta obra se pudiera, por desgracia , la obra que no pudo ser vendida y extraída de los muros fue

Destruida junto con la propiedad.

 

Iconografía de la obra “Enseñanzas de Quetzalcóatl”  

En esta versión al fresco inicia ( lado Izquierdo ) con Los escultores de los Atlantes y los Arquitectos de Tula. A lo lejos se encuentra la edificación de la pirámide de Tula ,  casi al centro Quetzalcóatl, como guía civilizador  se acompaña de La Luna Coyolxauhqui y finalmente la figura de Xilonen Xochipilli con su dualidad como niña.



La escultura que nos ocupa en este texto “ Monograma Autorretrato “es el fragmento del relieve mural , que comprende la Firma del mural de las Enseñanzas de Quetzalcóatl en el hoy Centro Medico siglo XXI


Bo

miércoles, 20 de abril de 2022

  Federico Cantú Garza

 

Tanto en el muralismo como en el relieve monumental Federico traza una ruta iconográfica sumamente compleja , donde se dan cita las culturas milenarias 

La exposición de los Tres Pioneros en NL , nos permite refirmar  el conocimiento adquirido a través de décadas , mismo que se ve plasmado en la obra de este gran maestro regiomontano

 


El buen pintor tiene buena mano y gracia en el pintar, y considera muy bien lo que ha de pintar, y matiza muy bien la pintura, y sabe hacer las sombras y los lejos, y pintar los follajes. El mal pintor es de malo y boto ingenio, y por esto es penoso y enojoso, y no responde a la esperanza del que da la obra, ni da lustre en lo que pinta, y matiza mal; todo va confuso; ni lleva compás o proporción lo que pinta por pintarlo de prisa.

Bernardino de Sahagún, Historia General de las cosas de Nueva España, Vol X Cap.VIII3





Tlacuilo o tlahcuilo (del náhuatl tlahcuiloh, {{IPA “pintor, ilustrador”, en plural tlahcuilohqueh, [tɬaʔˈkʷiˈloʔ.keʔ]) es un término para designar, dentro de la historiografía del México antiguo, lo que hoy llamamos escriba, pintor, escritor o sabio. Los tlacuilos eran hombres y mujeres hábiles en el dibujo, a quienes desde niños se les educaba en el Calmécac para obtener un conocimiento profundo de su lengua, cultura, costumbres, religión, política, arte, etc. ya que tenían que tener un vasto conocimiento de la vida de su sociedad para poder escribirlo con glifos, rebuses, retratos, mapas, etc. La labor del tlacuilo se asocia, por lo tanto, con diferentes actividades, no solo con la pictografía. El tlacuilo pintaba los códices, los murales y las esculturas en Mesoamérica. Se encargaba según su especialidad de los anales, genealogías, mapas fijando límites en los diferentes señoríos, la distribución territorial, los libros de las leyes, ritos y ceremonias; también existían filósofos y sabios que se ocupaban de pintar acerca de las ciencias de su conocimiento. 

También conocía las diversas formas de representación, así como la mitología. Llevaban registros de la diversidad biológica. Podía trabajar en mercados y templos, según el tipo de actividad para la que se le necesitara. Para elaborar los códices, los tlacuilos usaban papel amate o āmatl, piel de venado, tela de algodón tejida en telar de cintura y papel de maguey. Utilizaba una amplia variedad de instrumentos; 




 



pinceles, brochas, espátulas, moldes, medidas, escalas, compases, y para la delineación de sus trazos un estilógrafo simple de cobre o bronce. Como tinta utilizaba una amplia gama de colores negra y roja para las pinturas y glifos. Los códices se guardaban, doblados a manera de biombos, en amoxcallis o casas de códices. Los tlacuilos se encontraban bajo la protección del dios Xochipilli.






Durante y después de la conquista los Tlacuilos fueron usados para documentar la conquista y la cultura mesoamericana, donde muchas veces esta documentación era censurada de manera que las naciones sometidas a las fuerzas españolas eran desacreditadas para constatar en documentos "hechos por nativos americanos" la forma primitiva y sacrílega que las autoridades españolas necesitaban para justificar la Conquista y colonización de América. Hay estudios recientes que indican que el Códice Florentino y la Relación de Michoacán no solo son parciales al ser favorables a los conquistadores y desfavorables contra los mesoamericanos, sino incluso no fueron ilustrados por Tlacuilos, ya que los estilos conceptuales artísticos no coinciden con los mesoamericanos y coinciden en gran medida con el estilo medieval predominante en la Europa del siglo XVI




Federico Cantú 1907-1989

Tlacuilos

Relieve mural

Escultura

Quetzalcóatl – Centro Medico IMSS

Xilonen – Tira de la Peregrinación Azteca 

Tres Pioneros del Arte en NL

Pinacoteca de NL

Patrimonio de la UANL